Metrix Laboratorios

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: científicas mexicanas que transformaron el laboratorio 

Esther Orozco Orozco (1945– ) 

Bióloga que contribuyó al entendimiento de microorganismos patógenos y la respuesta celular. 

Esther Orozco Orozco es una destacada científica mexicana nacida el 25 de abril de 1945, egresada del Instituto Politécnico Nacional como Bióloga, con estudios de posgrado en ciencias biomédicas. Su trayectoria científica se ha centrado en la biología celular y la parasitología, particularmente en el estudio de Entamoeba histolytica, un parásito causante de amibiasis. 

Desde la década de 1970 desarrolló investigación fundamental sobre los mecanismos de patogenicidad, adhesión celular y respuesta inmune frente a microorganismos, contribuyendo al entendimiento de cómo los patógenos interactúan con células huésped. Sus estudios aportaron bases experimentales para el control microbiológico, diagnóstico y prevención de enfermedades infecciosas, con implicaciones directas en salud pública y biotecnología. 

Su trabajo fortaleció el conocimiento de procesos celulares críticos, esenciales para áreas como la microbiología clínica, la bioquímica de patógenos y la evaluación de riesgos biológicos en laboratorio. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

Susana López Charretón (1957– ) 

Viróloga que transformó el entendimiento de la infección viral a nivel celular. 

Susana López Charretón es una científica mexicana nacida el 22 de enero de 1957, egresada del Instituto Politécnico Nacional como Bióloga, con doctorado en Ciencias Biomédicas. Es reconocida internacionalmente por sus aportaciones a la virología molecular, en particular al estudio del rotavirus

Desde su laboratorio en la UNAM, ha investigado los mecanismos de entrada, replicación y ensamblaje viral, así como la interacción virus–célula. Sus hallazgos permitieron comprender cómo ciertos virus atraviesan barreras celulares y cómo inducen respuestas específicas en el hospedero, conocimientos clave para el desarrollo de estrategias de control y prevención. 

Su trabajo tiene impacto directo en cultivo celular, bioseguridad, control de contaminantes biológicos y validación de modelos experimentales, áreas críticas para laboratorios de investigación y control de calidad. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

María Elena Álvarez-Buylla Roces (1959– ) 

Bióloga molecular especializada en regulación genética y desarrollo celular. 

María Elena Álvarez-Buylla es una científica mexicana nacida el 27 de marzo de 1959, bióloga por la UNAM y doctora en biología molecular. Su trabajo se ha enfocado en la regulación genética, redes de genes y desarrollo celular, utilizando modelos experimentales avanzados. 

A lo largo de su carrera ha estudiado cómo los genes se activan y regulan en sistemas vivos, aportando bases fundamentales para la biología molecular moderna, la biotecnología y los bioprocesos. Sus investigaciones han contribuido a comprender la estabilidad genética y la expresión controlada de proteínas, aspectos esenciales para el desarrollo de productos biológicos seguros. 

Estos conocimientos son clave para áreas como control de calidad, producción biotecnológica y evaluación de riesgos moleculares en laboratorio. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

Ana María Cetto Kramis (1946– ) 

Física con impacto directo en metrología, normalización y rigor científico. 

Ana María Cetto es una científica mexicana nacida en 1946, doctora en física con una trayectoria destacada en metrología científica, normalización y política del conocimiento. Su trabajo se ha centrado en asegurar la calidad, trazabilidad y estandarización de las mediciones científicas

Ha colaborado estrechamente con organismos internacionales en el desarrollo de criterios de evaluación, medición y validación científica, principios fundamentales para laboratorios analíticos, farmacéuticos y de control de calidad. 

Su aportación es clave para entender la importancia de la medición confiable y reproducible, base de cualquier ensayo químico, biológico o bioquímico. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

Rosaura Ruiz Gutiérrez (1950– ) 

Química que impulsó la ciencia aplicada y la formación científica en México. 

Rosaura Ruiz Gutiérrez es una científica mexicana nacida en 1950, doctora en ciencias químicas por la UNAM. Su trayectoria combina la química, la educación científica y la gestión académica, con un fuerte énfasis en la ciencia aplicada. 

Su trabajo ha contribuido a fortalecer la formación de profesionales en química y ciencias experimentales, promoviendo el uso riguroso del método científico y la integración del conocimiento químico en la industria y la investigación. 

Su impacto se refleja en la consolidación de comunidades científicas y en la normalización de prácticas académicas que sostienen la investigación de laboratorio en México. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

Alejandra Bravo Mojica (1969– ) 

Microbióloga especializada en regulación genética bacteriana. 

Alejandra Bravo Mojica es una científica mexicana nacida en 1969, bióloga por la UNAM y doctora en biología molecular. Su investigación se ha centrado en la regulación genética en bacterias, particularmente en Bacillus thuringiensis

Ha estudiado cómo los genes bacterianos controlan la producción de proteínas, toxinas y mecanismos de supervivencia, aportando conocimiento fundamental para la microbiología molecular, biotecnología y control de microorganismos

Estos estudios son relevantes para el entendimiento de procesos bacterianos, control de contaminantes y evaluación de riesgos biológicos en entornos industriales y de laboratorio. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

Irma Herrera Zúñiga (†) 

Bioquímica enfocada en el análisis clínico y control de calidad. 

Irma Herrera Zúñiga fue una científica mexicana dedicada a la bioquímica clínica y al desarrollo de métodos analíticos para el análisis de muestras biológicas. Su trabajo contribuyó a fortalecer la confiabilidad de pruebas bioquímicas utilizadas en diagnóstico y control de calidad. 

Participó en la implementación y validación de procedimientos analíticos, enfatizando la importancia de la reproducibilidad, precisión y control de variables en laboratorio. 

Su legado se refleja en la consolidación de prácticas analíticas rigurosas en el ámbito clínico y bioquímico. 

Premios y reconocimientos profesionales: 

Conclusión 

El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es un recordatorio de que el talento científico no tiene género y de que la curiosidad, la disciplina y la innovación son los verdaderos motores del conocimiento. Hoy, las mujeres están presentes en laboratorios, control de calidad, investigación y desarrollo, regulación, biotecnología, producción y muchas otras áreas que sostienen el avance científico y tecnológico. 

En este recorrido presentamos solo una muestra de científicas mexicanas que, con rigor y compromiso, transformaron el trabajo de laboratorio y dejaron aportaciones que siguen vigentes. Su legado demuestra que la ciencia se construye con constancia, pensamiento crítico y pasión por comprender el mundo. Y quién sabe, quizá en el futuro el nombre que inspire a nuevas generaciones sea el tuyo y forme parte de nuestro próximo artículo. 

Referencias – Formato APA simplificado 

Esther Orozco Orozco 

Instituto Politécnico Nacional. (s. f.). Trayectoria académica y científica de Esther Orozco Orozco. IPN. 

Sistema Nacional de Investigadores. (s. f.). Investigadores nacionales eméritos. CONAHCYT. 

Academia Mexicana de Ciencias. (s. f.). Miembros de la Academia Mexicana de Ciencias. AMC. 

Susana López Charretón 

Universidad Nacional Autónoma de México. (s. f.). Perfil académico de Susana López Charretón. Instituto de Biotecnología, UNAM. 

El Colegio Nacional. (s. f.). Susana López Charretón, miembro de El Colegio Nacional. El Colegio Nacional. 

UNESCO. (s. f.). Premio L’Oréal–UNESCO “La Mujer y la Ciencia”. UNESCO. 

María Elena Álvarez-Buylla Roces 

Universidad Nacional Autónoma de México. (s. f.). Perfil académico de María Elena Álvarez-Buylla Roces. Instituto de Ecología, UNAM. 

Sistema Nacional de Investigadores. (s. f.). Investigadores nacionales eméritos. CONAHCYT. 

Academia Mexicana de Ciencias. (s. f.). Miembros de la Academia Mexicana de Ciencias. AMC. 

Ana María Cetto Kramis 

Universidad Nacional Autónoma de México. (s. f.). Perfil académico de Ana María Cetto. Instituto de Física, UNAM. 

International Atomic Energy Agency. (s. f.). Scientific advisory activities. IAEA. 

Academia Mexicana de Ciencias. (s. f.). Miembros de la Academia Mexicana de Ciencias. AMC. 

Rosaura Ruiz Gutiérrez 

Universidad Nacional Autónoma de México. (s. f.). Trayectoria académica de Rosaura Ruiz Gutiérrez. Facultad de Ciencias, UNAM. 

Academia Mexicana de Ciencias. (s. f.). Miembros de la Academia Mexicana de Ciencias. AMC. 

Alejandra Bravo Mojica 

Universidad Nacional Autónoma de México. (s. f.). Perfil académico de Alejandra Bravo Mojica. Instituto de Biotecnología, UNAM. 

Sistema Nacional de Investigadores. (s. f.). Investigadores nacionales nivel III. CONAHCYT. 

Academia Mexicana de Ciencias. (s. f.). Miembros de la Academia Mexicana de Ciencias. AMC. 

Irma Herrera Zúñiga 

Instituciones de educación superior en México. (s. f.). Materiales académicos y aportaciones en bioquímica clínica

Asociaciones profesionales de análisis clínicos. (s. f.). Reconocimientos y contribuciones profesionales

Científicas invisibles

En la historia de la ciencia, abundan los nombres que definieron eras: Pasteur, Lister, Koch, Watson, Crick… Sin embargo, en esa narrativa lineal y predominantemente masculina, han quedado marginadas muchas de las mentes que hicieron posibles los descubrimientos que hoy sostienen nuestras prácticas de laboratorio. 

Este artículo no pretende únicamente rendir homenaje, sino reconocer las contribuciones técnicas y metodológicas de científicas cuyos descubrimientos aún resuenan en los protocolos, reactivos y equipos que empleamos cada día en entornos de control microbiológico, histología, biotecnología y farmacología. 

🔬 Fanny Hesse y el agar-agar: la base sólida de la microbiología 

En 1881, mientras trabajaba junto a su esposo Walther Hesse, colaborador directo de Robert Koch, Fanny Angelina Hesse propuso una solución que transformaría para siempre el cultivo de microorganismos: reemplazar la gelatina —que se licuaba a temperaturas superiores a 28 °C y era degradable por muchas bacterias— por agar-agar, un polisacárido extraído de algas rojas. 

Fanny conocía el agar por su uso culinario en la cocina malaya. Su propuesta fue tan simple como revolucionaria: un medio estable a 37 °C, transparente, no nutritivo para la mayoría de las bacterias, y con excelentes propiedades gelificantes. Koch adoptó la idea casi de inmediato en su laboratorio, y sin embargo, el crédito quedó históricamente registrado sólo a su alrededor. 

Aplicaciones modernas 

Más de 140 años después, el agar-agar sigue siendo el estándar oro para medios de cultivo sólidos. Desde el recuento de aerobios mesófilos en industria alimentaria, hasta el monitoreo de microorganismos viables en salas limpias (mediante placas RODAC, por ejemplo), el aporte de Hesse está presente en cada incubadora, cada estufa y cada técnica de conteo en superficie. 

🧬 Rosalind Franklin: la estructura del ADN y la precisión del dato 

Rosalind Franklin fue una cristalógrafa británica cuya habilidad para obtener imágenes de alta resolución mediante difracción de rayos X permitió visualizar, por primera vez, la estructura helicoidal del ADN. Su famosa “Fotografía 51”, obtenida en 1952, fue crucial para que Watson y Crick desarrollaran el modelo de doble hélice publicado en Nature en 1953. 

Sin embargo, Franklin no fue informada de que sus datos habían sido compartidos sin su permiso, y su nombre no apareció como coautora. Murió en 1958, y el Nobel de Medicina fue otorgado a Watson, Crick y Wilkins en 1962, cuando los premios no se otorgaban póstumamente. 

Impacto en la biotecnología moderna 

Comprender la estructura del ADN es la base de prácticamente todo lo que hoy llamamos biotecnología molecular: desde PCR y secuenciación genética, hasta la producción recombinante de proteínas (como las alternativas modernas a las pruebas LAL, como el rFC). Sin los datos de Franklin, el modelo tridimensional del ADN hubiera tardado mucho más en desarrollarse. 

En los laboratorios actuales, el trabajo de Franklin vive en cada ciclo de termociclador, en cada diseño de oligonucleótidos y en cada kit de amplificación genética. 

🧫 Esther Lederberg: una mente detrás de la genética bacteriana 

Esther Lederberg fue pionera en la genética bacteriana durante los años 50, una época en la que pocos creían que las bacterias podían intercambiar material genético de forma compleja. Su trabajo fue clave para demostrar la existencia de plásmidos y para desarrollar la técnica de réplica de placas (replica plating), una metodología esencial para identificar mutantes y estudiar resistencia antibiótica. 

Además, descubrió el fago lambda, que se convirtió en modelo universal para el estudio de la transducción genética. 

Técnica que sigue vigente 

La técnica de réplica de placas es aún utilizada en laboratorios de microbiología industrial para: 

Esther aportó no sólo datos, sino técnicas experimentales reproducibles que se integraron a la cultura experimental bacteriana de los laboratorios. 

💊 Gertrude Elion: ingeniería farmacológica antes del genoma 

Gertrude Elion comenzó su carrera sin acceso a estudios de doctorado por ser mujer, pero logró trabajar en investigación para Burroughs Wellcome (hoy parte de GSK), donde lideró un enfoque nuevo: diseñar fármacos dirigidos contra rutas bioquímicas específicas de las células enfermas

Desarrolló fármacos como: 

Ganó el Premio Nobel en 1988 junto con George Hitchings. 

De lo empírico al diseño racional 

El enfoque de Elion antecedió lo que hoy se conoce como medicina personalizada o diseño racional de fármacos. Su idea fue cambiar el paradigma: dejar de probar cientos de compuestos al azar, y comenzar a diseñar moléculas dirigidas a blancos terapéuticos específicos. 

Este enfoque es esencial en laboratorios de I+D de medicamentos, y su influencia puede verse en cada modelo de docking molecular o diseño de inhibidores en la industria actual. 

📌 Epílogo: del olvido al laboratorio 

Estas científicas no sólo aportaron conocimiento. Desarrollaron herramientas, técnicas, enfoques, medios y criterios que estructuran nuestro trabajo diario en el laboratorio moderno. Desde la selección del medio de cultivo hasta la validación de biológicos recombinantes, pasando por la caracterización genética de cepas o la elección de métodos analíticos, sus legados son funcionales, no simbólicos. 

En Metrix Laboratorios, como parte del ecosistema técnico que respalda procesos críticos en las industrias farmacéutica, alimentaria, cervecera y de dispositivos médicos, creemos que el reconocimiento no es únicamente un acto de justicia histórica, sino también un ejercicio de profesionalismo técnico. Reconocer las raíces de nuestras metodologías fortalece nuestro criterio, enriquece nuestras decisiones y mejora nuestros procesos. 

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